Mecanismos y Organismos

Julio César Payán de la R.

Popayán octubre 2.007

Cuando occidente se dio cuenta que el mundo era redondo, que no había geocentrismo sino heliocentrismo, cuando perdió las posibilidades de conquistar el oriente a pesar de los siglos de batallas en la época de las Cruzadas, se derrumbó la unión entre capital, poder político y poder religioso de la Edad Media, surgió la necesidad de buscar otras miradas y respuestas a las preguntas que se hacia la humanidad en esa época en la que salió del medioevo para entrar en la de la revolución científica.

Se configura esta última entre los siglos XVI y XVII, en ellos se lleva a cabo la separación entre filosofía, teología, ciencias sociales y la Ciencia. La física y la cosmología se separa de la filosofía y la biología “Esta reacción se realiza con el nacimiento de la formación de conocimientos y practicas científicas, que una vez emergidos entra en relaciones antagónicas, contradictorias y complementarias con su homóloga, la formalización de los conocimientos especulativos. Los conocimientos y practicas científicas se asocian al planteamiento racional cuya historia esta inmersa en la misma historia humana, pero que al formalizarse en aquella época histórica se auto organizaron, formalizándose como sistemas que se impusieron así mismos una normatividad que requiere pruebas, métodos, verificaciones, causalidad, determinismo, equilibrios, etc, configuraciones que en los siglos siguientes se amplían dentro de las formas modernas de producción que les agrega la instrumentalización, vale decir, la necesidad de que el conocimiento produzca ganancias y efectos tecnológicos que generan acumulación de dinero y poder” (1).

Surge en el siglo XVI el pensamiento, la ideología y el paradigma mecanicista, es decir no es una manera metafórica de comparar el funcionamiento de los seres vivos con el de las maquinas, sino en el sentido ideológico: los seres vivos somos maquinas, actuamos como maquinas, y nos deben de tratar como maquinas para poder conocernos, estudiarnos y vernos en la realidad, así que se creó una realidad mecánica, aunque, como lo hizo Newton, se idealizó la naturaleza al hacer abstracciones para poder entenderla y meterla en fórmulas matemáticas. Lo dice claramente René Descartes cuando afirma: “Vemos relojes, fuentes artificiales, molinos y otras maquinas similares que aunque están hechas por el hombre, tienen no obstante el poder de moverse de diferentes modos. No reconozco diferencia alguna entre las maquinas hechas por los artistas y los diversos cuerpos que la naturaleza sola compone”.

Así se nos presenta el paradigma mecanicista, así hemos construido una realidad mecánica que ha desplazado el mundo de lo viviente, y la “Realidad” creada, desplazó a “Lo real”.

Don Simplisio Mecánico Tuerca se volvió el gran arquitecto del universo. La realidad crea un mundo mecánico previsible y por lo tanto prevenible, lineal, causal, determinado por la interacción y engranaje entre ruedas dentadas y entre diferentes partes que como un rompecabezas conforman un todo analizable, separable, divisible, que será el resultado de la mera suma de esas partes.

La Ciencia Médica, al igual que las ciencias biológicas y hasta las sociales no fueron ajenas a ese paradigma mecanicista, de manera que la visión del ser humano que se impuso fue la de una “MAQUINA PERFECTA” o que tiene que actuar y trabajar de manera perfecta, es la definición de salud: “El estado de completo bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de enfermedad”, algo perfecto o cercano a la inalcanzable perfección.

Esa visión del ser humano maquina lo despojó de cualquier posibilidad “especulativa”, lo vació de filosofía, de teología, de cualquier aproximación sociológica, psicológica, o teológica, estas se las entregó a los “especuladores”, como curas, iglesias, pensadores, filósofos, poetas, o a las mujeres, consideradas seres inferiores y desconocidas por este paradigma debido a su posición especulativa frente a la vida, además de intuitiva y cargada de sentimientos, que no caben en los tornillos de Simplisio Tuerca. Recordemos que esto aparece después que la ortodoxia reinante consume el genocidio de las brujas. La ciencia pura se apropio del cuerpo, de lo medible, de lo cuantificable, de lo que cabe en su racionalidad mecanicista, lo mecánico remplazo a la vida y la realidad mecanizada reemplazo lo real.

El alma para las religiones, los sentimientos, pensamientos, emociones y culturas para la especulación y las tripas para la medicina, para una salud medicalizada, las mujeres por especulativas, sentimentales e intuitivas fueron negadas por el modelo, ya que con su racionalidad lo amenazaban, peligrosamente, y aún lo hacen, así que a mas de desaparecer la vida se negó a la mitad del género humano, configurando así un paradigma excluyente y patriarcal.

En biología, para poner un ejemplo aprendimos a ver la célula muerta como si fuera lo real y peor aun, comparamos esa célula muerta con la célula viva, o mejor comparamos la célula viva con la muerta formolizada, coloreada y apachurrada entre dos vidrios. (2), y a partir de esa necro-realidad vuelta verdad científica, se han adelantado innumerables estudios que la han vuelto la “verdad”.

Como decía Carlos Castaneda en su libro Historias de Poder: “Con la razón y su compañera la palabra hemos inventado y mantenemos un mundo que luego nos encierra como un anillo. Ese mundo que hemos construido, ese anillo, nos es absolutamente necesario para vivir, pero no es todo lo que hay, hay muchas más posibilidades de construcción, y sobre todo hay infinitamente mucho más, que ya no es nuestra construcción”.

DE LA MECANO LOGICA A LA BIO LOGICA

I. Kant, definió el mecanismo como: “Unidad funcional en la que las partes se complementan en la ejecución de una función concreta”.

Es clara la cuestión en la definición, casi lo plantea todo, se presenta una función concreta conocida a realizar, así como el bombillo es para alumbrar, los carros para andar por las calles y carreteras, el portero del equipo de fútbol para atrapar el balón bajo la portería, el vaso para contener agua, el corazón para aspirar e impeler como una bomba la sangre que le llega, las arterias para repartirla y las venas para recogerla, los ojos como lentes y las articulaciones como palancas, así mismo hay uniones de diferentes partes en todo el cuerpo pero que tiene fines concretos: los mecanismos de defensa, los circuitos endocrinos etc, para poner dos ejemplos.

Todo puede ser conocido y concreto, no queda campo para cualquier otra hipótesis especulativa, ni para la vida, ni para uno ni más dioses, ni para la filosofía, ni para el espíritu, ni para la creatividad, ninguna de ellas se puede pesar, se puede medir ni observar bajo un aparato. El ser humano es todo un ejército en marcha hacia un fin determinado, es un guerrero con propósitos para cumplir, la medicina estará atenta a que ese marchar acompasado se haga según su función concreta, batallando en la vida para encontrar la perfección de la máquina, dada por un modelo y por normas de origen estadístico previamente impuestas, que desconoce las singularidades, las diferencias, las culturas, las etnias o las historias personales.

La definición de salud es una definición de perfección, define una máquina perfecta: “Estado de completo bien estar físico mental y social y no sólo la ausencia de enfermedad”. Ese estado perfecto sólo le es dado a una máquina.

En el mecanismo prima la MECANO-LOGICA, es decir las interacciones mecánicas entres las diferentes partes para cumplir un propósito concreto y conocido, no hay campo ni para lo teleológico ni para lo teleonómico.

Estas interacciones como en lo mecánico tienen que ver con tuercas y con tornillos, con ruedas dentadas que se engranan y mueven otras ruedas y otros engranajes. Con linealidades, porque como se le considera un sistema mecánico cerrado es fácil buscar y encontrar causas únicas o múltiples y seguirles el rastro ante un determinismo que solo le permite al ser “Vivo” cumplir un destino marcado tal vez desde las estrellas.

Newton descubrió el movimiento mecánico de los astros, la mecánica y sus matemáticas aplicadas al ser humano marcan diagnósticos y pronósticos, hay poco espacio para la creatividad biológica, es la porno burocracia de la tecnológica aplicada a la vida.

Ese mecanismo tiene leyes y certidumbres, y debe de responder a modelos estadísticos que sólo permiten cambios en algunas de sus formas, como los modelos de los relojes: unos son grandes, uno son chicos, unos con tableros de un color o de otro, pero todos cumpliendo un estricto fin como es el de dar la hora exacta. Así mismo la medicina y la salud mecanizadas hablan de la enfermedad y sus relaciones con la cultura y con la antropología y las otras ciencias humanas, pero obliga a todos los seres humanos a tener las mismas cifras de presión arterial, las mismas químicas en la orina o en la sangre, es decir su organismo se unifica completamente en cuanto a lo funcional se refiere, con el agravante de aplicar el etnocentrismo del blanco, al final todas la razas desde el punto de vista medico y de salud tiene que comportarse como blancas, de lo contrario se las considera enfermas!!.

El ser humano metido en modelos y normas: allí tanto de presión arterial, allí tanto de azúcar, o por acá sus niveles hormonales, se confunde entonces lo normativo, el modelo y el cumplimiento de la norma con la salud, hablamos entonces de modelos de salud y de normas de vida (3).

Para la visión mecanicista es fácil ver la enfermedad como una lesión focalizada en una tuerca o tornillo o engranaje, lo que le permite especializarse en una parte o en la partecita mas pequeña de la parte y buscar tratamientos que como “ Balas mágicas” actúen solo en esas partecitas, algo que la historia, la clínica, la fisiología, la farmacología y los modernos avances de la misma medicina han demostrado que es imposible porque en el organismo hay una interrelación funcional, no anatómica, así que si una droga bloquea o estimula alguna sustancia para que tal partecita se mejore esa sustancia en otros sitios diferentes bloquea otras y esas van a alterar toda la funcionalidad del organismo presentándose a corto o largo plazo graves alteraciones generales, la teoría de la bala mágica hace bastante que fue reevaluada.

Esa visión mecánica es la que ha permitido dividir y fraccionar el espíritu la mente y el cuerpo y armar el cuerpo como un rompecabezas.

A esta visión le caen muy bien los vademecums, los recetarios, los antiinflamatorios, los antibióticos, los inmunosupresores, inmunomoduladores, o los tratamientos coercitivos de por vida para mantener al organismo en un modelo, los clubes de hipertensos y de diabéticos que además cumplen una clara función económica como consumidores de drogas, le caen muy bien los aparatos para hacer diagnósticos de puntos o tuerquitas alteradas y en fin, el alto consumismo medico al que ya estamos acostumbrados y el que todos los días exige mas la población, ya que el ser humano, bien aconductado se mira con los ojos fríos de las normas, ya él mismo será su propio carcelero, ya es un sometido más.

Esta es la visión mecano lógica médica ortodoxa, hegemónica que a sido impuesta a través del etnocentrismo patriarcal con sus conquistas y conquistadores, eso lo conocemos bien en la América indígena.

LA BIO LOGICA.

“Lo que se quiere destacar es cómo llego a dominar la mentalidad de la ciencia (mecánica) y cómo cayó en los extremos mas grotescos cuando se aplico en las regiones alejadas de la materia bruta. Y la curiosa pero explicable paradoja de que sus más fanáticos defensores sean los hombre que menos la conocen. Al fin y al cabo los primeros que en el siglo XX comenzaron a dudar de la ciencia fueron los matemáticos y físicos, de modo que cuando todo el mundo empezaba a tener ciega fe en el conocimiento científico sus mas avanzados pionero empezaban a dudar de él. Compárese la cautela de físicos como Sir Eddington con la certeza de un médico, que usa toda clase de ondas y rayos con la impávida tranquilidad que da su total desconocimiento. Detrás de esos aparatos cuyo funcionamiento es para el un profundo misterio, acusa de curanderismo al pobre diablo que sigue curando de acuerdo con viejas supersticiones; sin advertir que la mayor parte de la terapéutica contemporánea consiste en supersticiones que recibieron nombres y raíces griegas. Si en 1900 un curandero curaba por sugestión los médicos se echaban a reír, porque en aquel tiempo solo creían en cosas materiales, como un musculo o un hueso; hoy practican esa misma superstición con el nombre de “medicina sicosomática”. Pero subsiste en ellos el fetichismo por la maquina, la razón y la materia, y se enorgullece de los grandes triunfos de su ciencia, por el hecho de haber reemplazado el auge de la viruela por el del cáncer” (6).

En los últimos dos siglos, como lo plantea Sábato, la misma ciencia se ha dado cuenta que es incapaz de responder a sus propias preguntas, que ha avanzado poco, y que tal como ocurrió en el siglo XVI tiene que revisar no sus conocimientos sino su racionalidad mecánica, es decir su forma de conocer, y que aunque mire con los mismos ojos y vea los mismo objetos su relación con esa realidad creada tiene que cambiar. Ya lo decía William Blake el poeta y místico: “Yo no veo con mis ojos sino a través de ellos”, surge así la imperiosa y urgente necesidad de nuevos paradigmas (4).

En cuanto a la medicina se refiere debe de pasar de la concepción del ser humano como mecanismo para verlo como ORGANISMO definido este como: “Unidad funcional y estructural en la que unas partes existen por y para las otras en la expresión de una naturaleza particular. Las partes de un organismo no se fabrican por separado ni se ensamblan después, sino que surgen como resultado de interacciones entre ellas mismas y entre el organismo y el entorno” (5).

Cuando vemos al ser humano como organismo ya no priman las interacciones de ruedas dentadas y tornillos sino que sin negar estas, priman procesos de biocibernética, información, interrelación, conocimiento y sabiduría de los diferentes componentes que se comportan no como partes sino que son sucesos y procesos interrelacionados entre si que dan origen a otros sucesos y procesos así que aparecen procesos de interrelación, de información de control, de interdependencia con todo su entorno cercano y lejano, es decir con el cosmos, por esos son procesos emergentes de auto eco organización, singulares e interdependientes (6).

En estos organismos (viene de organización, que es el camino entre el orden y el caos determinista), aparecen los modernos enfoques de sistemas ya que como lo plantea el odontólogo H. Petta en su presentación en el Encuentro de Odontología Neuro Focal, Terapia Neural y Pensamiento sistémico efectuado en septiembre de 2.007 en Bogotá, el número de variables interactuantes son mayores que las que el científico puede controlar, por lo que no es posible realizar verdaderos experimentos. Es imposible crear condiciones “ideales”, como lo llegó a plantear Newton, ya que para encontrar las tales condiciones ideales se hace necesario excluir cualquier situación que afecte las condiciones “Ideales”. Es la trampa de Newton: el investigador fija cuales son las condiciones ideales, y él mismo las escoge

La posibilidad de que factores desconocidos influyan en las observaciones es mucho mayor (el observador influye en lo observado), y esos organismos se pueden volver sensibles a sus condiciones iniciales presentándose el fenómeno del caos determinista[1].

Como consecuencia los modelos cuantitativos y las certidumbres de los diagnósticos y pronósticos desaparecen.

En un organismo aparece la vida y el cambio constante en el devenir, no es ya el frio modelo determinista mecánico. Pasamos a un estallido de vitalidad, de esperanza en el devenir de la vida, y ante la certidumbre del reloj que marca infinitamente el mismo horario aparece la incertidumbre de lo posible, del devenir, de la creación, de la esperanza en la vida misma, en nosotros y nosotras mismos. Por eso la Terapia Neural no controlar y normativizar al organismo, sino estimula, provoca y perturba al sistema para que él haga sus procesos auto eco organizativos que en varias ocasiones pude que no sean los que espera la norma lineal de la visión mecanicista, de allí la definición de caos determinista.

El ser humano recupera su relación con todo el cosmos, su interrelación biocibernética con el universo, ya no hay certidumbres, modelos y matrices fijos que encarcelan, se desaparecen los limites entre el todo y las partes, porque son procesos causales y causados, las partes se convierten en sucesos de cuya interrelación surgen o emerge el todo. Así que dónde termina la parte y comienza el todo?. Por otra parte el todo restringe el libre accionar de sus sucesos o partes para que actúen en conjunto, así que el todo es mas y menos que la suma de las partes. Desaparecen los limites entre la singularidad y el universo, ambos son interdependientes, surge el derecho a la borrosidad, es el INTERSOMOS (7) o el NOS-OTROS (1) en donde yo soy y me reconozco también en el otro, no sólo humano sino vivo, y así se nos aparece lo transpersonal, lo inter.- relacional, el no centrismo (una esfera sin circunferencia y el centro en todas partes), el no antropocentrismo o el uno múltiple. No es entonces que mi libertad termina donde comienza la tuya, sino que mi libertad se engrándese con la tuya y de ellas emergen nuevas y desconocidas posibilidades de creación (3).

Un organismo interrelacionado es un sincitio de información y de redes en donde se ven puntos de mas densidad que es en los que aparecen estructuras anatómicas o estructuras formales. Esas continuas conexiones no son hilos inertes ni inermes sino construidos y constituidos por ellos mismos y en continua relación cibernética e interrelación con los otros hilos del mismo organismo y el universo (3). De esta manera no hay causalidad, acausalidad o azar, sino interrelacionamiento. Es así como cualquier cosa que ocurra en el Universo repercute en otro lugar no importa cuan alejado esté (Teorema de Bell). Así mismo cualquier alteración, irritación o inflamación que ocurra en cualquier lugar del organismo y que deje memoria puede repercutir en otro lugar lejano aún mucho tiempo después.

LOS ORGANISMOS Y LAS MEDICINAS “ALTERNATIVAS”

Error frecuente tal vez debido a su etnocentrismo y al antropocentrismo occidental, es creer que la única forma de relacionarnos con la vida es a través del paradigma mecano lógico, mecanicista y mecano centrista. En la medicina esto se refleja en que culturas médicas como la acupuntura china y la moxibustion, el naturismo, las concepciones ancestrales indígenas, y aun métodos de curación salidos de occidente pero con otra concepción como la Homeopatía, la Auriculomedicina, la Terapia Neural y muchas otras se las quiera someter a la mecano lógica con su visión reduccionista, con su visión de diagnósticos parciales no interrelacionados, con su visión de pronóstico, con su visión de consumismo, y con su visión pragmática utilitarista es decir desnaturalizándolas totalmente, para someterlas a la camisa de fuerza del método científico. Así son agredidas, colonizadas y tratadas como “alternativas” y no como otras propuestas de razonamiento, de conocimiento de relación y creadoras de una nueva realidad que se acerca mas a “lo real”.

Grave error que se ha repetido en la academia y en las legislaciones que han irrespetado las propuestas paradigmáticas perdiendo posibilidades revolucionarias en los sistemas políticos y en los sistemas de salud publica.

En este ensayo clamo una vez mas como lo he hecho repetidamente (3,8, www.terapianeural.com, www.aconmb.com) para que se respeten estas visiones diferentes en su concepción y se recupere al ser humano como organismo vital; para esto es necesario que la academia a la que están entrando estas medicinas revise sus métodos de enseñanza aprendizaje, su acercamiento al conocimiento, sus métodos de evaluación y prepare maestros y maestras que puedan estimular cambios paradigmáticos desde ella .

La visión de los organismos mecanizados, o sea la mecanización de la vida es atroz, es brutal, es triste y dolorosa. Nos convertimos en cuerpos mecánicos, divididos, rotos, fragmentados, descuartizados, esquizoides, llenos de nada y vacios de todo, excluidos del universo y buscadores eternos del Edén perdido, sin alma y sin integralidad alguna, lanzados al consumismo, buscando un Dios inalcanzable, sin pensamiento propio, sin filosofías, sin esperanzas. Seres intranscendentes queriendo trascender, en la trampa de nuestra propia razón.

Así no podemos construir nada, así las esperanzas se pierden en el juego de tornillos y ruedas dentadas, por eso vemos como la tierra que es vida se derrumba delante de todos y todas nosotros.

“Ya no te pido vida un cuerpo normal,

ahora quiero un cuerpo amado,

un cuerpo aceptado,

un cuerpo reconocido desde mí,

un cuerpo que vuele, que ría, viva,

en el que mi alma cante y baile cómoda,

libre y feliz.

Sandra Isabel Payán Gómez

Bibliografía

  1. Rozo G. José- Sistémica y pensamiento complejo- Biogénesis- Colombia 2004.
  2. Grupo de Biología Teórica- Biólogos Lejos del equilibrio- Nuevas metáforas evolutivas. Universidad Nacional de Colombia 2004.
  3. Payán de la R. Julio C. – Desobediencia vital- Instituto de Terapia Neural, Barcelona 2004- Salbe Editores Argentina 2005.
  4. Khun Thomas- Que son las revoluciones científicas?- Atalaya Barcelona 1994.
  5. Goodwin B. – Las manchas del Leopardo- Tusquets Editores- Barcelona 1998.
  6. Sábato E. – Hombres, engranajes Heterodoxia- Alianza Editorial Madrid 1973.
  7. Morin E. Introducción al pensamiento complejo- Gedisa, Barcelona 1998.
  8. Murdock M. La Mujer Sabia: El Viaje de la Heroína Gaia ed. Madrid 1.991
  9. Payán J. C. La Medicina Biológica: Un Compromiso Vital- Salbe Ediciones Buenos Aires. 2006.

 

[1] Caos determinista: Comportamientos irregulares, impredecibles pero deterministas que en un momento dado adoptan sistemas de conductas aparentemente lineales, o que hasta ahora se han considerado así.

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